En el año 2004, al poco de una imprevista (y traumática) derrota electoral, a los pocos meses de pasar de la comodidad de un gobierno en mayoría absoluta a la soledad de la oposición, Mariano Rajoy confió en Jaime Mayor Oreja para encabezar la candidatura del Partido Popular al Parlamento Europeo.
Dichos comicios se enmarcaban en una situación compleja para nuestro partido (como la actual) pero la conjunción entre experiencia, trabajo duro y un mensaje claro y conciso hicieron que, contra (casi) todo pronóstico el PP aguantara más que bien el tipo y se quedara a un eurodiputado del Partido Socialista.
Ahora nuestro partido (a propuesta de nuestro Presidente) vuelve a confiar en Mayor Oreja. ¿Paso atrás en la renovación del proyecto popular? ¿Guiño al “ala dura”? Nada más lejos de la realidad. Si algo funciona, ¿para qué cambiarlo? Suerte y a por ellos.



