Creo que es justo que desde una plataforma de pensamiento público como es ésta, no dedicada exclusivamente al arte de la política sino a todos los aspectos que a la sociedad afectan; el reconocer la majestuosa figura de Francisco Pérez Martínez, más conocido como Francisco Umbral.
El pasado martes su corazón dejó de latir, privando a los que aquí nos quedamos de ese último artículo de opinión en el diario ElMundo.
Como todos los genios, excéntricos donde los haya, Umbral nos deja en el recuerdo memorables libros que pasarán, sin lugar a duda, a la historia de los mejores novelistas que jamás hayamos tenido en España.
Ahora desde donde esté, con sus gafas de pasta, con su bufanda blanca y con su particular forma de tratar, sólo le puedo dar las gracias. Hasta siempre.
